En un apagón:

- Jo, qué rollo, yo me voy a ver la tele. - Pero, ¿cómo vas a ver la tele si no hay luz? - Bah, levantaré la persiana.

Juego de palabras

- Mamá, mamá, ¿me haces un bocata de jamón? – ¿York? – Sí, túrk.

El francés y el guía mexicano

Un francés quería ir a un safari y contrató a un guía mexicano. Estando en plena selva, apareció un tigre, el mexicano corrió y el francés le gritó: - ¡Esperra, esperra! Y el mexicano le respondió: - ¡¡No, no es perra es, tigre!!

Mamá, mamá....

- Mamá, mamá, en el cole nos llaman “los campanas”. - Tolonterías, hijo, tolonterías.

El santo de los zapatos

¿Cuál es el santo de los zapatos? San Dalia.

Se oye un fuerte ruido de platos rompiéndose en la cocina:

- ¡Rosita! ¿qué pasa, más platos? - No mamá, menos.

Una propuesta no comprendida

- ¡María, te quiero, concédeme tu mano! - Yo también te quiero, pero ¡las necesito las dos!

El colmo de un jabalí

¿Cuál es el colmo de un jabalí? - Que lancen a su mujer en los juegos olímpicos.

Un pan parlanchin

- Camarero el pan está blando.
 - Pues dígale que se calle.

El colmo de un boxeador

¿Cuál es el colmo de un boxeador? Que su fruta preferida sea la piña.

Mejicanos hambrientos

¿Por qué los mexicanos no pueden jugar al billar? Porque se comen los tacos.

Francisco le pregunta a su madre:

- ¿Es verdad que los peces más grandes se comen a los más pequeños? - Sí, Francisco. - ¿Y también comen sardinas? - Sí, Francisco. - ¿Y cómo hacen para abrir la lata?

Parecidos galácticos

- ¿En qué se parece un boxeador a un telescopio? - ¡Con los dos verás las estrellas!